Es un procedimiento terapéutico el cual utiliza el agua como elemento principal en el trabajo de recuperación.
Tiene como fin reeducar la musculatura paralizada, mejoras ajustes posturales y de equilibrio que se ven tan afectados en esta población, relajar, fortalecer la musculatura y mejorar arcos de movilidad articular evitando retracciones que empeoren el cuadro del paciente por la inactividad física y el mal posicionamiento secundario a trastorno del desarrollo psicomotor como es el caso de niños que conlleva alteraciones del tono muscular (hipotonía – hipertonía) o enfermedades cerebrovasculares ( ECV) con mayor incidencia en adultos
La inmersión proporciona múltiples beneficios aquí te nombraremos los 4 más importantes:
- Mejora el tono patológico presente ya que la piel es un mecano receptor que al contacto con el agua transmite información detallada del espacio y formas a través de las terminaciones nerviosas, permitiendo una relajación o activación según convenga
- El componente de flotación que proporciona el agua, produce una disminución del peso corporal, permitiendo mantener diversas posturas erguidas que no se consiguen en piso, mejorando reacciones de equilibrio y posturales.
- Favorece el fortalecimiento muscular y la estabilización de las articulaciones mejorando el equilibrio, funcionando como trabajo de prevención de caídas.
- Trabajar en agua otorga a los pacientes una gran motivación, ya que consiguen algo fundamental para ellos, “Poderse mover de manera más independiente dentro del agua, siendo capaz de realizar movimientos con mayor facilidad y menor gasto energético”.
El trabajo siempre será supervisado y ejecutado por un profesional especializado en medio acuático, el cual realizara los ajustes adecuados durante la sesión buscando una mejor concientización del paciente y adaptación al medio.








